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Vía ferrata con vértigo o miedo a las alturas: sí se puede, y así lo hacemos



Si has buscado esto, seguramente te ha pasado una de estas dos cosas: te han invitado a una vía
ferrata y no sabes cómo decir que las alturas te dan miedo, o quieres hacerla y te da rabia que el
miedo decida por ti.

Te contesto sin vender nada: la mayoría de las personas con miedo a las alturas pueden hacer una
vía ferrata.
Y unas pocas, no. Te explico cómo saber en qué grupo estás.

Primero, dos cosas distintas que llamamos igual

El vértigo médico es una sensación de giro, un problema del oído interno. Si tienes eso
diagnosticado, esta página no es para ti: consúltalo con tu médico.

El miedo a las alturas es lo que tiene casi todo el mundo que me escribe, y es otra cosa: es
una respuesta normal de tu cuerpo ante el vacío. No es cobardía y no es un defecto. Es
fisiología.
Y con fisiología se trabaja.

Qué pasa de verdad en tu cabeza ahí arriba

Esto es lo que casi nadie explica y es lo que más ayuda a entenderlo.

Cuando el miedo aparece de golpe, el cerebro se bloquea. No es una forma de hablar: dejas de
procesar bien, se te olvida lo que acabas de aprender, y la mano se agarra al peldaño con una
fuerza que no necesitas mientras las piernas dejan de trabajar. Lo tengo grabado hablando de esto
en escalada, y en ferrata funciona igual.

Y aquí está la buena noticia: si sabes que eso va a pasar, deja de pillarte por sorpresa. La
mitad del trabajo es haber avisado a tu cabeza de qué va a sentir.

Cuando el miedo aparece, el cerebro se bloquea

Lo que sí es verdad y conviene que sepas

Voy a decirte la parte incómoda, porque prefiero que la leas aquí que descubrirla colgado:

El grado K no mide el vértigo. Un K2 con un tramo aéreo expuesto puede darte más miedo que un
K4 con paredes cerradas. Cuando alguien me dice que tiene miedo a las alturas, no le busco la vía
más fácil: le busco la menos expuesta, que no es lo mismo.

El puente es lo que más frena a la gente. Más que la vertical. Si es tu primera vez y las
alturas te preocupan, elegimos una vía sin puente y ya está.

La cola empeora el miedo. Estar parado colgado, con gente detrás mirando y prisa por avanzar,
es el peor escenario posible. Por eso con vosotros entro temprano o en día de semana. Sin cola
detrás, se puede parar todo lo que haga falta.

Y sí, hay gente que se da la vuelta. Una o dos veces por temporada. No pasa nada: nos damos
la vuelta y no hay ningún drama. Es mucho mejor eso que forzar a alguien a seguir.

Cómo lo hacemos nosotros

Sin misterio, es lo que hago con cada persona que me avisa de antemano:

  1. Me lo dices al reservar. Es la única cosa que necesito. Cambia la vía que elijo, el horario
    y cómo ordeno el grupo.
  2. Elijo una vía poco expuesta y sin puente, de grado K1 o K2.
  3. Vamos temprano, sin cola detrás.
  4. Vas en medio del grupo, nunca de último. Ir último con todos esperando arriba es lo que más
    agobia.
  5. Empezamos por un tramo de prueba a poca altura. Si ahí te encuentras bien, seguimos. Si no,
    se baja y hemos pasado una mañana en la montaña igual.
  6. Te enseño dónde mirar. El truco no es «no mires abajo»: es aprender a mirar a las manos y a
    la siguiente presa. La mirada dirige el cuerpo.

Lo que NO hay que hacer

Que te lleve el amigo que sabe. Con miedo, menos que nunca. Necesitas alguien que pueda
quedarse contigo el tiempo que haga falta sin que el resto del grupo se impaciente, y que sepa
distinguir «está incómodo» de «hay que bajar».

Empezar por la vía famosa. Es la más llena, la más expuesta y la que tiene el puente. Es
exactamente el peor sitio para tu primer día.

Forzarte. El miedo forzado no se cura, se refuerza. Se pasa yendo poco a poco y saliendo con
buen sabor de boca.

Y si al final te gusta

Pasa más de lo que crees. La gente que llega con miedo y se lo trabaja acaba disfrutando más que
la que entró sin pensarlo, porque cada paso lo ha ganado. Si llega ese punto y quieres ir de forma
autónoma, ahí está el curso de vía ferrata.

Reservar una salida guiada

Las salidas van con guía titulado y todo el material técnico incluido (arnés, casco y disipador homologado, en fecha). El precio depende de la ferrata, del tamaño del grupo y de la fecha: consultar precio. Nuestra salida guiada es la vía ferrata de Sant Feliu de Guíxols, la de la Cala del Molí sobre el mar.

Barranquismo, grupos y empresas: consultar precio. El precio por persona mejora a
partir de cierto tamaño de grupo, y en grupos muy pequeños hay un mínimo por salida. Dime cuántos
sois y te lo digo sin rodeos.

Consultar por WhatsApp

Contesto yo, no un formulario. Todas las tarifas y qué incluye cada salida, en precios y tarifas.

Preguntas frecuentes

Tengo vértigo, ¿puedo hacer una vía ferrata?

Si es miedo a las alturas, casi siempre sí: eligiendo una vía poco expuesta, sin puente, temprano y
con guía. Si es vértigo médico diagnosticado, consúltalo antes con tu médico.

¿Qué vía ferrata es mejor si me dan miedo las alturas?

Una de grado K1 o K2 sin puente y poco expuesta, y corta. El grado bajo ayuda, pero lo que
manda es la exposición, no el grado.

¿Y si me bloqueo a mitad de la vía?

Se para. Se respira, se cambia el punto de mirada y se sigue cuando estés listo, o se baja. En una
vía bien elegida y sin cola detrás hay margen para las dos cosas.

¿Es normal que me tiemblen las piernas?

Completamente. Se llama «pierna de máquina de coser» y le pasa a casi todo el mundo la primera vez.
Se pasa cuando el cuerpo entiende que el sistema te sujeta.

¿Puedo probar y darme la vuelta si no puedo?

Sí, y me lo dices al reservar para que la elija con un punto de retirada fácil. Darse la vuelta no
es fracasar: es la decisión correcta ese día.